Hablar de la mente quizas sea una cierta pretensión. Escribo desde mi propia vivencia y de compartir con muchas personas en diferentes cursos y acciones de intervención aquello que nos decimos.
Comparto que nuestros pensamientos son el fundamento de nuestros infiernos o nuestros cielos. Nuestras interpretaciones permiten activar las emociones que nos conducen a la acción. Acciones adecuadas o no.
¿Podemos contribuir en fabricar pensamientos útiles?
Pensamientos que nos permiten sentirnos cargados de energía, que nos permiten actuar y nos abren puertas de sentido a lo que vivimos.
La realidad dicen: es tozuda. La realidad es imperativa .
Los pensamientos de calidad, de alto nivel, son aquellos que sonríen y aceptan a la realidad y si se puede nos llevan a actuar sobre ella y si no se puede, quizás nos permiten darle algún sentido.
La realidad es una, pero nuestra manera de abordarla y vivirla es personal y singular.
El pensamiento de calidad, está al servicio de la acción. Acción que crea. Estos pensamientos acarician la realidad y “si se deja” la transforman.